El Arrepentimiento, una Virtud Cotidiana para Todos

 

En nuestra consideración de 7 virtudes fundamentales para el desarrollo social y moral, hoy desarrollaremos el concepto de arrepentimiento.

Cuando escuchamos la palabra “arrepentimiento”  usualmente pensamos en sus aplicación con respecto a la salvación. Por ejemplo, Jesús enseñó que el arrepentimiento es un requisito para entrar el Reino (“Desde entonces comenzó Jesús a predicar: ‘Arrepiéntanse porque el Reino de los cielos esta cerca.” Mateo 4:17). En otra ocasión él “hace un llamado de arrepentimiento pues el desastre se avecina para aquel que no responda.” (Darrell Bock, Luke)

En aquella ocasión algunos que habían llegado le contaron a Jesús como Pilato había dado muerte a algunos galileos cuando ellos ofrecían sus sacrificios. Jesús les respondió: “¿Piensan ustedes que esos galileos, por haber sufrido así, eran más pecadores que todos los demás? ¡Les digo que no! De la misma manera todos perecerán, a menos que se arrepientan. ¿O piensan que aquellos dieciocho que fueron aplastados por la torre de Siloé eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? !Les digo que no! De la misma manera todos ustedes perecerán a menos que se arrepientan.” (Lucas 13:1-5 NVI)

Aunque el arrepentimiento es una virtud esencial en las relaciones humanas, como veremos más adelante, también es importante que nos acerquemos a Dios con un espíritu de arrepentimiento. Dios es el Juez divino.

Cada ser humano que ha anhelado por justicia puede estar agradecido de que hay un juez a quien le importan los asuntos humanos, quien tiene la autoridad y el poder soberano para administrar la justicia perfecta y quien corregirá cada injusticia. ¿A dónde estaría el mundo sin un juez?

Esta moneda también tiene otra cara, una que habla acerca de la necesidad de arrepentimiento. Ya que Dios es el juez divino, nadie puede tener una relación con Él sin una postura de arrepentimiento. Nosotros debemos mostrar una disposición humilde para considerar los justos reclamos de Dios con respecto a nuestras vidas y comportamientos, nosotros debemos responder completamente a la verdad a medida que el nos la da a conocer.

Aún otra dimensión del arrepentimiento se aplica a nuestra vida cotidiana. El libro de Proverbios nos enseña como vivir. De hecho, el libro de Proverbios no es acerca de la salvación y tiene poco que decir acerca de como llegar al cielo pero mucho que decir acerca de como vivir en esta tierra. Dentro de ese contexto, Proverbios tiene algo que enseñarnos acerca del arrepentimiento.

Si alguna vez has lamentado una acción, has tenido una prueba del arrepentimiento. El lamentar es sentirse mal acerca de una decisión. Prácticamente, todos hemos hecho algo que lamentamos. “Ojalá nunca le hubiera dicho eso a mi hermana.” Eso es lamentar. Pero el lamentar y el arrepentimiento no son sinónimos.

El arrepentimiento va más allá de lamentar algo. El arrepentirse es el reconocer el error en la presencia de aquel que fue ofendido: “Yo me equivoqué al decirte eso. Por favor perdóname.”

El libro de Proverbios no incluye la palabra “arrepentimiento” sin embargo, el concepto esa claramente ahí. Dos palabras relacionadas aparecen en el libro. Una es “confesión”. El termino Hebreo “yadah” significa expresar alabanza, hacer una confesión pública de los atributos de una persona (hay un enfoque en el contenido de la alabanza, dicha en voz alta, usualmente en el contexto de la comunidad). Nota que la confesión es pública, no solamente privada.

En el diccionario de Webster edición 1828, la confesión es definida como “el reconocimiento de un crimen, falta, o el fallarle a alguien, declaración abierta de culpa, fracaso, deuda, acusación”.  Observa que en cada caso hay una falla en la vida de una persona que debe ser reconocida. Tal falla debe ser reconocida internamente, pero la confesión real es llevada al ámbito público. Este es un paso difícil pero afirma un arrepentimiento genuino.

Tanto el término en Inglés como el término en Hebreo incluyen esta dimension pública de confesión. De nuevo, vemos un paralelo con la forma en que Jesús empleó el término. “A cualquiera que me confiese delante de los hombres, yo lo confesaré delante de mi Padre, que esta en el cielo.” (Mateo 10:32)

La segunda palabra en el libro de Proverbios que se relaciona con el arrepentimiento es la palabra “encubrir”. Imagínate a un niño que se porta mal secretamente. El sabe que ha hecho algo erróneo, pero trata de esconder su transgresión. Dios le ha dado una conciencia a los humanos. Aún cuando niños, sabemos cuando hemos errado. El libro de Proverbios indica que nuestros esfuerzos de esconder nuestros errores son insensatos y hasta dañinos.

El término Hebreo para “encubrir” significa “mantener escondido, mantenerlo para uno mismo” no responder con conocimiento, es decir, privar a otros de información, aunque uno conozca y entienda tal información.” El diccionario de Webster acarrea el pensamiento en Inglés de esta forma: “El mantener secreto o cerrado; abstenerse a revelar; retener una declaración; ocultar sus pensamientos u opiniones.” La sabiduría llama al arrepentimiento, el revelar lo que ha sido oculto.

El termino “transparencia” recibe mucha atención hoy en día, y es interpretado como una confesión publica en contraste a esconder nuestras ofensas. “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja halla perdón (Proverbios 28:13 NVI). ¿Quién podría olvidar los videos encubiertos del Centro de Progreso Médico que expusieron a los oficiales de la organización Planned Parenthood cuando negociaban los precios de miembros de los cuerpos de los bebes abortados y aún cosas peores.

James O’Keefe, fundador del Proyecto Veritas ha demostrado en repetidas ocasiones la tendencia de los seres humanos de “encubrir sus ofensas”. Los videos de O’Keefe han expuesto  muchos actos criminales que habían estado escondidos.

Estos son solamente unos cuantos ejemplos de muchos de los que puedes leer acerca del Proyecto Veritas.

Cuando acciones como estas son expuestas a la luz, las cosas cambian. Las personas son despedidas o resignan de sus posiciones como oficiales electorales. New Hampshire, Mississippi y Virginia pasaron leyes para presentar identificación fotográfica. Minnesota aprobó una rectificación constitucional donde todos los votantes requieren una identificación en las elecciones. Y el financiamiento con dinero de los impuestos para Planned Parenthood esta siendo cuestionado.

Aclamamos al Proyecto Veritas y a aquellos legisladores quienes han tomado acciones correctivas como resultado de estas investigaciones encubiertas. Podemos estar agradecidos con esfuerzos como los de O’Keefe hasta el grado que estas fechorías pueden ser rectificadas.

Ahora algo aún mejor: Los seguidores de Cristo modelan en la comunidad y en la sociedad la práctica de arrepentimiento, y de auto-revelación acerca de nuestros errores y animar a otros para hacer lo mismo.

Esta es una virtud que podría hacer mucho bien.

  • por Gary Brumbelow
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